En un esfuerzo por contener el impacto de la inflación y el alza en el precio de los combustibles, el Ministerio de Transportes ha ratificado una medida esperada por millones de chilenos: el congelamiento de las tarifas en los servicios de transporte público subsidiados.
La iniciativa busca que los costos operacionales —que han subido debido al precio del petróleo— no sean traspasados a los usuarios, permitiendo que el presupuesto familiar no se vea aún más presionado durante este invierno.
¿Qué servicios mantienen sus precios?
El beneficio no solo aplica para Santiago, sino que tiene un fuerte alcance regional, incluyendo:
- Buses urbanos y rurales: En las principales capitales regionales y zonas rurales conectadas.
- Trenes de cercanía: Servicios como el Tren Nos-Estación Central, Biotrén (Biobío), Tren Limache-Puerto (Valparaíso) y el tramo Llanquihue-Puerto Montt.
- Zonas aisladas: Se mantienen los valores en más de 1.700 contratos de servicios subsidiados, incluyendo barcazas y transportes en rutas de difícil acceso.
Apoyo a los operadores locales
Para asegurar que los buses sigan pasando y los servicios no decaigan, el Estado implementará un incentivo de hasta $100.000 mensuales en combustible para los operadores de transporte por un periodo de seis meses. Esto garantiza que, aunque el petróleo suba, el servicio se mantenga estable y el pasaje no suba para el vecino de a pie.
Además, se reforzará el programa de transporte escolar gratuito en las zonas rurales más apartadas, un beneficio vital para asegurar la asistencia a clases de miles de estudiantes durante los meses más lluviosos.
